¡Huolap, calebuxeros! ¿Qué tal andáis? Espero que bien, porque yo hasta corro... -festival del humor-.
Vamos a empezar hablando un poco sobre esta nueva iniciativa, del blog El Tridente Literario. Es una especie de diario, en el que tienes que describir tus experiencias como personaje de tu propia historia.
La temática de esta idea es un apocalipsis zombi (¡por supuesto que iba a participar!); me alegro de que Toni haya escogido esta "situación", pues da muchísimo juego.
Desde luego, tan bien como él no lo voy a explicar, así que para que os enteréis mejor os dejo la entrada aquí.
Bueno, sin más dilación, empecemos:
Día Uno:
Me desperté sobresaltada, debido a un ruido que no conseguía situar. Miré a mi alrededor, pero no veía nada. Estaba todo muy oscuro. Esperé hasta que mis ojos se acostumbraron a la oscuridad. Miré mi reloj analógico. Las 03:05. "¡Uf! ¡Qué sueño!" -dije-. Sabía que había alguien en la estancia, dispuesto a atacarme en cuanto estuviese un poco despistada. Por eso actuaba normal, para pillarle desprevenido. ¿Que por qué sabía que era un hombre? Pues porque le estaba viendo. Pobre ingenuo. Ni siquiera lo sospecharía. Orgulloso de sí mismo por no haberse hecho notar, a pesar de su corpulencia. Tampoco sabía que tenía una pistola cargada debajo de la manta.
Ahora todo funcionaba así. ¿Tenías armas, suministros y un lugar donde cobijarte? Entonces eres el blanco de tres tipos de personas:
1. Los primeros, la gran mayoría de los supervivientes (digamos que un 60%; en la librería encontré un libro de matemáticas -absurdo que estudie cuando estoy en medio de un apocalipsis, lo sé-. Me aburría y repasé un poco cómo se hacían las reglas de tres. Y ya de paso calculé cuánto era el porcentaje de cada tipo de personas, basándome en las que yo conocía): van en manada, nunca atacan si van solos y no son sensatos ni inteligentes, sólo emplean la fuerza bruta. Ni siquieran son valientes, pues como he mencionado antes nunca van a atacar si andan solos (tienen que haber hecho algo muy grave para que les expulsen del rebaño), lo que probablemente conllevaría que se "transformasen" al tercer tipo. No tienen opinión, pues siempre se dejan llevar por el "líder", casi siempre tirano, aunque a veces pertenece al segundo tipo.
Van a intentar robarte.
2. Los segundos, (un 25%). Al contrario que los primeros son los calculadores, pero a veces impulsivos; los inteligentes, pero también compasivos. Digamos que son con los que "merece la pena codearse". Si te ves envuelto en una situación conflictiva con otro grupo o "abrazado" por un zombi, seguro que te van a ayudar. Yo pertenezco a este grupo. Además, hice el test de The Walking Dead cuando todavía funcionaba Internet.
Van a intentar unirse a ti.
3. Los terceros, los más despreciables, los "deshechos". Son personas que pertenecían al primer grupo, pero que, por cualquier motivo, se han quedado solos y desamparados. Pobrecillos, pensaréis algunos. Pues no. Estas ratas dan pena, sí, pero si no eres lo suficiente inmune para rechazarlos, se pegan a ti como una lapa y en cuanto tengan la oportunidad, te acuchillan por la espalda. Literalmente. No estoy mintiendo, lo sé por experiencia propia.
Bueno, estos también te van a intentar robar. Pero de una manera más vulgar. Más rastrera.
Volvamos al presente. Yo sí que estoy desamparada. Sola. Abandonada. Indefensa. No, indefensa no. Sin duda, lo demás sí, pero indefensa desde luego que no. Tengo armas, ¿no? Me puedo defender. Pero de él no me puedo defender. Es más, no me quiero defender. Porque acabo de verle la cara.
Porque acabo de descubrir que mi padre no está muerto.
Espero que os haya gustado. Un besazo, Celia ^^
¡Madre mía, Celia! ¡Qué original! Me ha gustado mucho jajajaja.
ResponderEliminar¡Un saludo, nos leemos!
¡Gracias, Toni! :3
ResponderEliminarGracias por pasarte ^^
Un besazo, Celia.